
Reunión del Comité de Dirección de la Fundación
17 septiembre, 2026
Reunión del Comité de Dirección de la Fundación
17 septiembre, 2026
Cada área de la Fundación Camilo de Lellis afronta sus propios desafíos. Conocerlos nos permite acercarnos al trabajo que hay detrás de la organización, a las cuestiones que ocupan a sus responsables y a los retos que marcan su día a día.
En esta primera entrega entrevistamos a Lola Meseguer, responsable de la Dirección de Personas y Cultura Organizacional.
1. Para empezar, cuéntanos brevemente tu trayectoria profesional. ¿Qué etapas o experiencias destacarías especialmente de tu recorrido?
Llevo más de veinte años dedicada a la gestión de personas, desarrollando mi carrera en organizaciones muy diversas y con realidades complejas, desde el sector sociosanitario, donde tuve la oportunidad de trabajar durante más de 5 años, hasta otros ámbitos como telecomunicaciones, servicios medioambientales, logísticos, centros especiales de empleo o consultoría de RRHH. Durante este tiempo he tenido la oportunidad de ocupar puestos de responsabilidad en entidades como Grupo La Saleta (actualmente Grupo Colisée España), Vodafone y FCC Medio Ambiente, entre otros, formando parte de equipos directivos y participando en procesos de transformación y crecimiento organizacional.
Si tuviera que destacar algo de mi trayectoria, sería precisamente esa visión amplia de la función de personas en sectores donde el capital humano es determinante para garantizar la calidad del servicio. He aprendido que detrás de cada resultado hay profesionales comprometidos, y que una buena gestión de personas puede marcar una diferencia decisiva tanto para la organización como para quienes la integran.
2. ¿Qué te llevó a dar el paso de incorporarte a la Fundación Camilo de Lellis?
Lo que más me atrajo de la Fundación fue la posibilidad de unir mi experiencia profesional con un proyecto de marcado carácter social y humano. La Fundación desarrolla una labor de enorme valor para las personas a las que atiende, y eso aporta un propósito especialmente significativo al trabajo diario.
Además, percibí una organización con una sólida trayectoria, un importante volumen de profesionales y una clara voluntad de evolución y mejora continua. La oportunidad de contribuir al desarrollo de las personas que forman parte de este proyecto, y de hacerlo desde una cultura basada en los valores, el compromiso y la atención a las personas, fue decisiva para dar este paso.
3. Llegas a la Fundación con una amplia experiencia en gestión de personal. ¿Qué crees que puede aportar esa experiencia a esta nueva etapa?
Creo que mi principal aportación puede ser una visión estratégica de la gestión de personas, combinada con una experiencia muy práctica en la gestión de organizaciones complejas y con plantillas numerosas.
A lo largo de mi carrera he trabajado en ámbitos donde era imprescindible equilibrar el cumplimiento de objetivos, la eficiencia organizativa y el bienestar de las personas. Esa experiencia me ha permitido desarrollar capacidades relacionadas con la gestión del talento, las relaciones laborales, el liderazgo de equipos, la negociación, la gestión del cambio y el acompañamiento a los directivos en la toma de decisiones.
Mi intención es poner todo ese conocimiento al servicio de la Fundación para seguir fortaleciendo una cultura organizativa que favorezca el compromiso, el desarrollo profesional y la excelencia en la atención que prestamos.
4. La Fundación cuenta con más de 1.300 profesionales. ¿Cuáles consideras que son los principales retos que tenemos por delante en materia de gestión de personas?
Las organizaciones dedicadas al cuidado y la atención de las personas afrontan actualmente desafíos muy relevantes. Entre ellos destacaría la atracción y fidelización del talento, especialmente en un contexto en el que determinados perfiles profesionales son cada vez más difíciles de incorporar y retener.
Otro reto importante es seguir impulsando el desarrollo profesional y el liderazgo interno, generando oportunidades de crecimiento para las personas que ya forman parte de la Fundación. También será fundamental continuar fortaleciendo la comunicación, el compromiso y el sentimiento de pertenencia en una organización tan amplia y diversa.
Por último, considero que debemos seguir avanzando en la modernización y digitalización de los procesos de gestión de personas, siempre poniendo a las personas en el centro y facilitando herramientas que mejoren tanto la experiencia de los profesionales como la eficiencia organizativa.
5. ¿Qué te gustaría impulsar o aportar especialmente desde tu nueva responsabilidad?
Me gustaría contribuir a consolidar una cultura organizativa en la que las personas se sientan escuchadas, reconocidas y acompañadas en su desarrollo profesional. Estoy convencida de que cuando los profesionales cuentan con las herramientas adecuadas, oportunidades de crecimiento y un entorno de confianza, su compromiso se multiplica y repercute directamente en la calidad de la atención que reciben las personas usuarias.
También me gustaría impulsar iniciativas relacionadas con el desarrollo del talento, el liderazgo, la experiencia del empleado y la mejora continua de los procesos de personas. Mi objetivo es colaborar con todos los equipos para construir una organización cada vez más atractiva para trabajar, preparada para afrontar los retos futuros y plenamente alineada con la misión y los valores de la Fundación.
